Podré dejar este balcón
Sabiendo
que no hay horas que le sobren
a este rincón en el olvido.
Que las he vivido todas,
y que puedo despedirme
de esta celda
a la que no perdono tanto frío,
tanta ausencia
y tantos días encogido,
con la satisfacción
de haber llorado
y también reído.
Y perdonado
cada golpe,
cada gesto equivocado
de este pecho ausente
y desvestido.
Que he vivido
y he amado
y he sufrido.
Que puedo abandonar este balcón,
con sólo un gesto descuidado
que me abrace al universo en un crujido
Y agradecer,
con la mirada fija hacia el vacío
haberlo visto todo.
Haberlo amado
y destrozado.
Y haberlo hecho contigo.

