Letanía
(para leer en voz alta)
Al llegar a la casa la cama vacía, la nevera vacía, el teléfono apagado, las plantas una semana más verdes, como intentando llenar el espacio que no ocupa nadie trepando por las paredes. Todo está callado. Callado y vacío. Y si en la habitación la cama sigue deshecha es porque nadie la hizo al marchar. Siete días de silencio escupidos sin miedo sobre las sábanas. Sábanas blancas y solitarias, de habitación dormida para su dueño cansado y también ausente y también solitario. No hay una espalda contra la que apretarse, no hay otro calor que ese otro que también es silencio y también es ausente, que prestan las mantas. Mantas calladas e inútiles, inútiles mantas que encierren el cuerpo. Cuerpo cansado de aquel que es su dueño y que busca un abrazo y se encuentra las plantas una semana más verdes y la casa vacía y el corazón callado, como un enorme reloj de pared sin paredes. Reloj dispuesto ahí en medio con su tic tac, que busca también cansado algo más allá del eco que pinta la sombra. Sombra que se proyecta desde una pared desnuda y triste también cansada en el piso cansado de tanta hora triste y tanta habitación dormida y tanto gesto ausente y tanto tic tac de un reloj.
Un reloj que no suena, como de corazón callado.
La casa está triste, el cuerpo callado y la cama vacía salvo por el dueño que al final se refugia buscando el calor que no encuentra en las mantas que están calientes pero no tanto. En las sábanas blancas que se dejó sin hacer con una semana de polvo y un siglo de ausencia. Y la noche como la semana se desenvuelve vacía y en la pared ya no quedan sombras contra la luz apagada. Y la cabeza se entierra buscando ese sueño que no tiene forma, esperando esos brazos que nunca le alcanzan y no se oye nada más que un tic tac de reloj muy al fondo, en el pecho enterrado en las mantas que no calientan y las sábanas blancas que no lo son tanto. Y en las paredes tan tristes sin sombras mañana descubrirá ese cuerpo sin sueño las plantas justo una mañana más verdes y acaso, en un instante fugaz, podrá entreverse el lamento tedioso del tic tac de ese otro reloj que es el tiempo que pasa, como una sombra, dejándolo todo un día más solo, igual de vacío, igual de apagado. con ese dueño triste que se descubre abrazando una nada sin todo. Con unas manos que se despiertan buscando el espacio que no ocupa nadie. Y al fondo el tic tac de un reloj en el pecho con su corazón cansado.
Y el tiempo que pasa, el tiempo que es un río cruel en una pared con tu nombre pintado.


Amigo Sansara, mi corazón te susurra, a la espera de la madrugada que seguro que llegará y me clavará la aguja del minutero, entre sombras fugaces, que a nadie le deseo que se joda más que a aquella palabra que no se pronuncia.
A ellas les dirijo mi rabia; jamás me detesto ante el espejo – es más, me tengo en consideración.
Un abrazo!
Comment realizado el March 14, 2007 @ 1:21 am
Un tic tac como en Diaes Irae, que marca que el tiempo pasa, que nos sobrepasa. Y esa soledad, que llega hasta el tuétano del hueso. La causa,quizá, de que haya gente que prefiere dormirse en el sofá a marcharse a la cama.
Comment realizado el March 14, 2007 @ 1:22 am
Es horrible el ruido de esos relojes que no dejan dormir tic tac tic tac. Lo peor es que siempre estuvieron ahí pero cierta presencia los silenciaban con risas y palabras de amor que ya no llegan.
Comment realizado el March 14, 2007 @ 12:45 pm
eso es el silencio
Comment realizado el March 14, 2007 @ 7:36 pm
siento que esto mismo podría haberlo escrito yo. muchas gracias por expresar lo que yo no he podido. un abrazo.
Comment realizado el March 15, 2007 @ 8:17 pm
Así que eso es lo que se avecina…
Eres el chico de las cadencias tristes, y lo dices todo sin pizca de afectación, con la dignidad y la fuerza de quienes, a pesar de todo, sobreviven a la insania del segundero.
Y en medio de tanto dolor, mezclado con esa sobriedad que precede al recuerdo, nos dejas sin palabras y los hombros caídos con maravillas como esta…
el tiempo que es un río cruel en una pared con tu nombre pintado… UFFFFFF
Overwhelmed, J., overwhelmed…
Un abrazo sin fondo
Comment realizado el March 15, 2007 @ 9:53 pm
PD: Olvidé decirte que, esta vez, también te he contestado desde “casa”…
Un beso
Comment realizado el March 15, 2007 @ 9:54 pm
Me encanta, menos la última frase, que va en contra de lo anterior: que es la nada, el sueño. En la última frase te contradices, aunque ya se sabe que la vida es asi, una gran paradoja.
Comment realizado el March 16, 2007 @ 8:50 pm
Soledad en estado puro…, pero una soledad que transmutas en poesía.
Gran frase final, niño, gran texto.
Comment realizado el March 17, 2007 @ 11:06 am
Soy una compi del trabajo de Rocío que me ha dicho que te lea. Me ha encantado la foto del eclipse…Me cuesta pensar que es real!!
Comment realizado el March 19, 2007 @ 5:35 pm
una vez fui e la pelu, tnia el plo como de diez cm de largo y sin que yo pudiera decir no, ya era tarde, me habia rapado casi ni se me veia el plo
Comment realizado el March 22, 2007 @ 10:11 pm
son todos unos putos de mierda pijudos
Comment realizado el March 22, 2007 @ 10:12 pm
Pez Plátano : Mis disculpas si mi comentario pareció agresivo. Pero me dio la sensación de que en tu texto el que estaba rencoroso (por decirlo de alguna forma) eras tú… Otro abrazo de vuelta.
Mc Clellan : I guess so…
AlZhu: Quizá fuera cierto, sí, y los relojes estuvieron ahí siempre. Pero nunca se oyeron tanto…
txe: No. Eso es la soledad.
finnegan : A ti por visitarme
Lágrima : Tú misma escribiste después (lo leí, claro) un postdata pintado… Espero que todo vaya bien ahí, en tu entre dos tierras particular…
livett : En realidad no hay contradicción. Es todo la descripción de un estado en que la ausencia más ulterior es exactamente esa…
Para, creo que…: Bueno, lo de “gran” texto…. es difícil de asimilar. Ya sabes. En este caso.
Lidius : Pues bienvenida por estas tierras… y sí, fue real, sí…
jonathan : ¡Putos todos!
Comment realizado el April 1, 2007 @ 1:30 am
Lo leí en voz alta y me pareció: “Cuasi” un duelo, tuyo y de ese espacio que pintas sombrío. Sin grises siquiera.
Un ENCADENADO de todo y de “nadas”.
Olimpia
Comment realizado el April 2, 2007 @ 5:06 pm
el sonido de un silencio atronador, Samsara, ese vacío que sólo se cubre de un cuerpo frío; tan distante del tiempo y tan cercano a la locura que apelmaza la soledad.
Es igual el color de las sábanas. Blancas, granates… todo sigue el curso. El nuestro.
Te eché de menos.
Siempre juntos.
Mamen
Comment realizado el April 6, 2007 @ 1:02 pm
Te descubrí (de “cuasualidad”) Sencillamente genial :)
Comment realizado el April 9, 2007 @ 6:12 pm
después de leerte me escuece el corazon.. hay recuerdos que como los tic tac siempre estuvieron ahi, pero algo los hacía imperceptibles.. hasta que, como hoy, alguien te sacude por las solapas y el pasado te da una bofetada, de golpe, subita y repentina.
enhorabuena samsara
Comment realizado el April 9, 2007 @ 9:02 pm