Café con besos


Viernes, 8 Septiembre, 2006 a las 13:14

Preparaba el café con convicción, como un pintor se enfrentaría al lienzo en blanco.

- Nunca lo compres molido, ni torrefacto, ni mezcla. Compra grano tostado, y de Colombia.

Antes de comenzar, miraba y apartaba cuidadosamente cada grano, limpiándolo de cada imperfección con ojos vidriosos y esa sonrisa que siempre le caracterizó puesta en los labios, y diez pequeñas maravillas de marfil acariciando uno por uno cada fruto.

- ¿Ves? estos son los más sanos

Y no importaba que me hubiera dicho aquello una y otra vez, que me supiera de memoria todos los rincones del guión, los puntos de inflexión en cada frase, su cara demasiado pícara tratando de seducirme con uno de los frutos mientras jugaba a humedecerlo con la punta de la lengua y con los labios.

Tenía un molinillo que ya debía ser antiguo cuando nuestros padres jugaban en el patio del jardín, un armatoste de madera barnizada y una gran manivela para accionar la prensa. Y la giraba con tal precisión que podría contar el tiempo a ojos cerrados, como un reloj, como si molinillo y ella fueran uno. Una vuelta tras otra con las pupilas perdidas entre éste y aquel particular conjunto de ilusiones y sueños de papel en el que vivía ella.

- Ahora debes dejarlo extendido sobre un trozo de papel, que deje que pierda la humedad que seguro que ha cogido en el armario.

Y me guiñaba el ojo segura de saber que yo argumentaría, como siempre, que es imposible que un grano de café que ya ha sido tostado tenga la más mínima noción de la humedad. Y sonreiríamos los dos cuando al volcarlo dentro de la cafetera quedase algo de polvo resistiéndose aferrado en el mantel, prueba inequívoca de haber estado algo mojado.

- El agua, tibia. El fuego lento, ¿ves? Deja que hierva poco a poco, que tarde en subir pero que no lo haga demasiado despacio. Hay que encontrar el ritmo perfecto, como en todo.

Y el pelo se le pegaría al rostro cada vez, y yo lo apartaría con la punta de los dedos. Y así dejar caer segundos imposiblemente largos con los ojos enredados y las puntas de mis dedos paseando por aquel pálido antebrazo. Entonces llegarían a juntarse nuestros labios. Eran besos de aquellos sin tiempo ni prisas. Dos lenguas que se recorrían a cámara lenta, alante y atrás, a párpados cerrados y la piel de gallina. Para desayunar, café con besos.

Pararíamos siempre al oír el burbujeo de la cafetera, aunque en un par de ocasiones nos pudieron más las lenguas y los brazos que el sonido de los fuegos crepitando por el líquido quemado.

- Y ha de tomarse solo, ¿ves? Para el café, la leche y el azúcar son como llevar condones.

Ella prefería el sexo sin interrupciones, y el café solo ardiéndole en el paladar, y aquel cigarro matutino con amanecer en el que hasta el humo parecía quedarse sin saber qué hacer, dibujándose en pequeñas espirales que se le enredaban entre los reflejos de sol y el pelo revuelto.

Hace años de aquello.

Esta mañana, cuando me levanté, eché de menos aquella forma de despertar, y la llamé, y decidimos vernos en un café del centro.

Y ahora, mientras me pierdo entre aquellas paredes blancas como su piel, y el pelo lacio y revuelto brillando como el trigo de verano, la veo aparecer, y se sienta a mi lado.

- Hacía años, Javier
- Sí… a veces pienso que demasiados.

Y allí siguen la mirada cómplice y la sonrisa de medio lado, y aquel ébano albino de su piel. Y la humedad acogedora de sus labios al dejar su rastro en mis mejillas.

- ¿Qué tomas?
- Un café con leche
- ¿Perdona?
- Bueno, hay cosas que han cambiado, y ya no venero tanto el café, obsesiones de juventud, parece. Y tú, ¿qué tomas?
- Un té con limón
- ¿Y eso?
- Bueno, a mí nunca me gustó el café. Sólo con besos.



Por cierto, ésta es la entrada número 100. Gracias a todos por todo. Por estar aquí. Y por todo lo demás.

19 Comentarios »

  1. El Frater dijo,

    Jejeje. El final me ha arrancado una sonrisa sin que me diera cuenta. Me gusta tu “nuevo” estilo, definitivamente. Siempre he pensado que tenías mucho talento pero me fallaba la temática. Ahora está todo como más equilibrado :)

    Comentario realizado el Septiembre 8, 2006 @ 4:50 pm

  2. livett dijo,

    (apalausos) Muy bonito, realmente ha cambiado el color de tus historias.

    De verdad, me alegro

    Comentario realizado el Septiembre 8, 2006 @ 7:05 pm

  3. Retrato de Dorian Gray dijo,

    Pues yo no sé cual era el viejo estilo, ahora echaré un vistazo. Pero este me gusta. Porque es evocador de la nostalgia. Y porque nunca hubo mejores historias que las inacabadas. Inacabables, tal vez.

    Comentario realizado el Septiembre 8, 2006 @ 7:41 pm

  4. el pez platano dijo,

    ¿Sabes amigo? Es un texto impresionante, me ha gustado muchísimo, me ha recordado a una canción de Love of Lesbian, llamada Mi Primera Combustión.
    Es un placer en tu entrada número 100 decirte que voy a hacer algo que no hago desde hace hace más o menos un año. Modificar los links de mi Blog.

    Comentario realizado el Septiembre 8, 2006 @ 10:54 pm

  5. mamen somar dijo,

    A veces hacemos cosas tan sólo como una ceremonia de añoranza, pero cuando todo se diluye el aroma ya no es el mismo, nada es lo mismo si no cuenta con el sabor de los besos…

    Comentario realizado el Septiembre 8, 2006 @ 11:10 pm

  6. Pamela Bram dijo,

    De las 100 entradas yo sólo conozco esta… la número uno para mi.
    Espero sean más de 100 publicaciones.

    Comentario realizado el Septiembre 9, 2006 @ 12:07 am

  7. sansara dijo,

    Frater: Y eso es lo que solía escribir yo antes del Infierno, así que supongo que gracias, y que sigas disfrutando el resto igual que éste ;).

    Livett: Tan incondicional como siempre. Y por cierto, yo también me alegro.

    Dorian: Tota la razón. Respecto al resto, más personal, más sobre mí. Y en general, peor. Aunque se salvan (seguro) algunas cosas.

    Pez Plátano : Todo un honor, a mí me tienes enganchado hace una temporada.

    Mamen, siempre Mamen. Nada es lo mismo sin el sabor del café, no. ;)

    Pamela: No lo creo, pero seguro que podrás leer 100 más. Vomitar este tipo de historias me sale solo. Bienvenida. Y gracias.

    Comentario realizado el Septiembre 9, 2006 @ 12:56 am

  8. Krla dijo,

    Gran texto, sí señor!!! me ha encantado.
    Qué fuerza de sensación en el final!!

    Qué bien sabe todo con los besos, ¿verdad?, desde la miel hasta el limón.

    ¿Qué me dices de los vinos con besos? No hay barrica existente que los deje tan afrutados como nuestra memoria.

    Un besote en espiral!

    Comentario realizado el Septiembre 9, 2006 @ 8:56 am

  9. SaLeM dijo,

    Uhmm.. café.. Mi corazón no me permite tomarlo.. aunque tampoco es que me guste demasiado..

    Prefiero la dulzura de unos buenos besitos.. :)

    Comentario realizado el Septiembre 9, 2006 @ 12:07 pm

  10. Pily B. dijo,

    Gracias a ti por regalarnos textos como este. Enhorabuena. :-)

    Comentario realizado el Septiembre 9, 2006 @ 1:38 pm

  11. alZhu dijo,

    A una ya no se le ocurre qué decirte, de verdad. Porque cada vez es distinto pero igual de bueno y a veces hasta puedes permitirte unas sonrisas.

    Un abrazo

    Comentario realizado el Septiembre 9, 2006 @ 9:01 pm

  12. Lágrima del Guadiana dijo,

    Te descubro en la entrada 100…y vaya entrada…Decir que me ha encantado tu relato hace que las palabras se me queden cortas.

    Algunos recuerdos conviene dejarlos borbotear lo justo, como el café, antes de que se quemen y nos cambie el sabor de la memoria. Pero qué difícil resulta encontrarles el punto…

    Comentario realizado el Septiembre 10, 2006 @ 5:23 pm

  13. Para,creo que voy a vomitar dijo,

    Para empezar he recordado que mis padres tienen un molinillo parecido al que describes… Molinillo que seguro que tiene dentro miles de historias que desmenuzar.

    En cuanto a ésta me parece preciosa, todo un ejercicio de estar en paz con ciertos recuerdos…, que no siempre se consigue.

    Jo, me apetece un café…, con beso!

    Comentario realizado el Septiembre 10, 2006 @ 9:46 pm

  14. sansara dijo,

    Krla: Cualquier cosa con besos sabe distinto. Algunas, mucho mejor. Otro beso de vuelta.

    Pily: Muchísimas gracias.

    Alzhu:Abrazo de vuelta y… de corazón, muchas gracias

    Lágrima: Muy, muy difícil. Demasiado, a veces…

    Para, creo que….: Mi abuela también, es uno de los mejores recuerdos que tengo de su casa. No sé por qué, pero algunos de esos detalles (ornamentales en su mayoría) se nos quedan grabados…

    Comentario realizado el Septiembre 11, 2006 @ 3:03 am

  15. Tigre dijo,

    Pues yo me quedo con este estilo de relato sin dudarlo un momento.

    Se respira una sana melancolía teñida de cosas nuevas por venir.

    Enhorabuena, hombre.

    Comentario realizado el Septiembre 11, 2006 @ 9:15 am

  16. airelai dijo,

    Delicioso….

    Comentario realizado el Septiembre 12, 2006 @ 3:20 am

  17. Tzitos dijo,

    Eso es precioso! Qué bonito escribes, y que rico rico rico el café, leyendo esto parece q se saborea mejor

    Comentario realizado el Septiembre 12, 2006 @ 2:38 pm

  18. EFESOR dijo,

    Enhorabuena por esos 100!!! Ahora me comentaba un amigo (el amante del volcán) que también superaba esa cifra…

    Enhorabuena también por tener a lectores que te halagan tan bien cuando luego ellos también son sobresalientes…

    Pero siempre tienen razón, desde que me pasaba por aqui de forma silenciosa, hasta q voy dejando huellas… siempre lo hicistes muy bien.

    Comentario realizado el Septiembre 12, 2006 @ 10:13 pm

  19. Orietta Delmal dijo,

    Este le ha gustao mucho a la Ori [mucho tiempo sin entrar, por cierto].

    ¿muchas vivencias las suias o meramente fingiendo?

    ¡Salúos, bombón!

    Comentario realizado el Octubre 31, 2006 @ 6:05 pm

¡Pero di algo, hombre!

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