Time is drawing near…
En el momento en que comienzo esta entrada, el contador aquí a la derecha dice lo siguiente: Quedan 10 días, 13 horas y 25 minutos para que me largue a Uganda, Kenya, Tanzania y Zanzíbar durante otros 25.
La última vez que me decidí a embarcarme en otro viaje en solitario, salió así de mal, así que espero que esta vez la cosa cambie. Por lo pronto, viajo lesionado. Me he vuelto a luxar el hombro izquierdo (subiendo una escalera, si hay algo más absurdo que me lo diga alguien) y ahora tengo la correspondiente inflamación y tendinitis, y además creo que me llevo una rodilla en mal estado (a falta de un informe médico, menisco o ligamento cruzado rotos). Pero creo que las ganas que tengo de perderme por África lo compensan con creces.
Os digo todo esto porque a pesar de mis enormes intenciones de escribir aquí casi a diario empiezo a tener poco tiempo (hay muchas cosas que hacer antes de irme, la mayoría relacionadas con quedar con muchos de vosotros para despedirme) y a tener que hacer malabares con las horas para poder arrancar un par de líneas a otra de esas libretas en el tren.
Me llevo conmigo al viaje un buen puñado de problemas que resolver, unas muy necesitadas vacaciones (hace demasiado que no tengo un puñetero día libre en el trabajo), y equipo fotográfico como para volver como miembro de la National, así que espero, a la vuelta, poder deleitaros a todos con un buen festival de fotografías y experiencias que contar.
Sí, es difícil viajar solo. Pero bueno, cómo decirlo. Allá vamos… Cuidaos mucho mientras tanto.
Ah, como nota al pie… espero, desde luego, que África no se haya convertido en… esto:


