De un extraño buen humor
Hay días en que amanezco (si por amanecer se entiende ver que sale el sol, y no despertarse) de un extraño buen humor. Con una alegría frágil, como de cristal, que da la bienvenida por la mañana. Son días en los que uno se siente un poco más en comunión con todas las cosas, y se permite el lujo de fijarse en todos esos detalles en que no se fijaría nunca al levantarse.
Por ejemplo, el tacto y textura del agua en la ducha (y aquí he de hacer una inevitable referencia a una entrada del fantabuloso blog de nuestro amigo Tigre: Un tigre en la cama). El de la toalla al secarme. El de las manos acariciando la piel. El olor del gel, champú o suavizante.
El sabor del primer cigarro de la mañana, que habitualmente me fumo en un estado de somnolencia absoluto, se convierte en uno de esos escasos cigarros que uno se fuma más por gusto que por viciosa necesidad, y es fácil perderse entre el sabor y las densas espirales de humo que levanta. Sabe bien.
Así, es fácil -incluso agradable- caminar hacia el trabajo en lugar de coger metro o autobús inmediatamente. Ver cómo poco a poco va despertando la ciudad. La cara casi siempre triste y gris de la mayoría de la gente (la que supongo se me verá a mí también casi todas las mañanas), el canto tímido de algunos gorriones (madrugadores) y mirlos (trasnochando) entre el humo de los tubos de escape. El amanecer reflejado en el cristal de los edificios de oficinas. Un paisaje de pegarse un tiro que se puede convertir, durante un buen rato, en una composición de la que uno participa.
No hay una sensación de euforia. Ver y sentir todas estas cosas no se acompaña de una alegría exagerada y atroz. Es sensación de paz y de calma, la sensacion de saber que uno forma una parte exacta del cuadro que le rodea.
Un día absolutamente evax. O tampax.
Pero es así. En cualquier instante se romperá la burbuja y me acordaré del insomnio, y de todo lo demás. Se me echarán encima la vida y las cosas y tendré que presentar batalla con las mismas uñas y dientes que siempre (a veces, muñones y encías). Sin embargo, mientras ésta (la sensación) dura, me permito compartir con todos vosotros la casi masturbación que se produce cuando me acaricio distraidamente un brazo al trabajar, y la ilusión de algo parecido a “paz” que me sigue corriendo por las venas.


la verdad es que los días absolutamente Evax sólo existen en los anuncios. Anuncios de los cuáles las mujeres somos las primeras en avergonzarnos.
Es agradable comprobar que entre la niebla puedes ver de vez en cuando el paisaje que hay detrás. Mientras no caigas en una insana cliclotimia (un estado que causa desasosiego aunque no gastas nada en antidepresivos)
Creo que consiste en recomendarte paciencia hasta que los días buenos superen a los malos.
Abrazos
Comentario realizado el Diciembre 1, 2005 @ 11:13 am
Jajaja, joer, con el “día evax” me has dejado patidifuso x-D
Comentario realizado el Diciembre 1, 2005 @ 11:31 am
Vaya, me emociona ser mencionado por aquí, y más en esos términos.
Para mí un día ‘Evax’ es mejor que un día ‘TerribleHorrorInfernal’. La insulsez y carencia de emociones vienen bien a veces, pues demasiada adrenalina agota. Poder ver las cosas desde un lugar indefinido y lejano, nos provee de una nueva perspectiva.
Me alegra comprobar que usted no es un guarro y se ducha. Siga haciéndolo y ¡Disfrute!
Comentario realizado el Diciembre 1, 2005 @ 1:10 pm
Tu cuasi-masturbación en los brazos es equivalente a mi cuasi-masturbación cuando me acaricio el pelo.
Comentario realizado el Diciembre 1, 2005 @ 1:44 pm
vagando por el ciberespacio encontre tu página que recién murió y decidi buscarte aquí, describiste muy bien esa sensación de ser espectador de este gran montaje teatral que es la vida, cuando se destapa el frasco de luciérnagas que todos llevamos dentro y entonces percibimos con todos los sentidos, pero sin inmutarnos por el bullicio habitual, sino que el alma parece estar alerta a lo que ocurre de dentro hacia afuera. te felicito y te mando mucha luz y bendiciones desde Cancún México.
Comentario realizado el Diciembre 1, 2005 @ 5:26 pm
Está claro, los milagros existen. Y aunque hoy el mundo desde tus pupilas vuelva a ser tan gris como parece que lo es últimamente (espero que no), seguiré pensando que los milagros existen.
Ya hemos avistado el principio de algo. Estoy segura. Ahora sólo tienes que hacer lo que Lady Action dice; tener paciencia hasta que los días buenos superen a los malos.
Amplifica tus sentidos, déjate llevar, siéntete. Verás cómo llega el día en que el título de tu post será; “Evax mooola”. XD
Me alegro de tu día Evax. De corazón
Comentario realizado el Diciembre 1, 2005 @ 5:40 pm
Verás el día que logres ser una tanga girl.
Comentario realizado el Diciembre 1, 2005 @ 9:57 pm
AAJAJAJA. Eso, eso.
Comentario realizado el Diciembre 1, 2005 @ 10:57 pm
Jo. Gracias. *Snif*. Abrazos a todos.
Ah, y bienvenidos los nuevos.
Comentario realizado el Diciembre 2, 2005 @ 12:54 am
vaya, todos tenemos días así de vez en cuando, días de esos que te levantas de buen humor… pero seguramente te encuentres con alguien a mediodía que te le estropeé, por desgracia, jejeje.
un saludo, jefe :D
Comentario realizado el Diciembre 4, 2005 @ 1:43 pm
Todos necesitamos de vez en cuando un día de esos que suponen un respiro. Además, creo que siempre suelen ser el principio de algo y la señal de que lo peor ya ha pasado.
Comentario realizado el Diciembre 5, 2005 @ 12:55 am
Pues yo no soy más que un idiota.
Y como idiota disfruto de la capacidad de tranformar cada día en un día tampax, o evax, u OB, que también tienen su cosa. Es la increible capacidad de no pensar, de abandonarse a la desisidia y sentir el confort del cálido latido de una sociedad que sí, aunque pese a muchos, vive.
Y tabién hay días de los otros, los que cada respiro es un trago de mierda, en los que a cada paso tenemos que paladear el sabor del día a día, de la sangre que nos arranca la cotidianeidad.
O saborear la regla, vaya. Es decir, otro día tampax, o evax, u OB, que para el caso es lo mismo.
Lo dicho, soy un idiota.
Comentario realizado el Diciembre 5, 2005 @ 6:55 pm
De tonto nada, cosas veredes. Ya quisiera yo. ;)
Comentario realizado el Diciembre 5, 2005 @ 7:31 pm
Entonces sabes a que huelen las nubes??
Comentario realizado el Diciembre 13, 2005 @ 2:24 pm
Buf. Creo que voy a hablar sobre eso en un post independiente, Elisabeth ;).
Cuánto tiempo sin verte por aquí, por cierto.
Comentario realizado el Diciembre 13, 2005 @ 2:43 pm