Escrito por: sansara
Lecturas: 394
Alzamos nuestra mirada al frente, juntos los dos. Posando nuestras pupilas sobre el vasto infinito azul. Y juntamos nuestras manos, y sonre?mos al poblado universo de luces y formas que crec?a sinuoso bajo nosotros, en forma de estrella.
Aquellos fueron buenos tiempos.
Aqu?l era nuestro Imperio.
Constru?do desde la nada, un par?iso tecnol?gico d?nde cubrir de imaginaci?n nuestros embriagados corazones, nuestras m?s profundas ilusiones.
El mundo en nuestras manos, dominado bajo las teclas de nuestro terminal, nuestros dedos como agujas danzando presurosos sobre el teclado, calculando inmensas trayectorias en nuestros circuitos integrados, sintiendo el sabor del carbono y el metal interactuando bajo nuestros paladares, en el interior de nuestros cuerpos.
Aqu?l fue nuestro para?so, nuestra Babilonia.
Cientos de especies multiforma y color, cientos de incansables instrumentos trabajando en armoniosa sociedad, en una planicie tan prolongada como permiten distinguir ahora nuestros ojos. Y tal vez m?s all?... cientos de in?tiles criaturas dependiendo de nustro designio, de nuestra actitud. En aquel entonces aun quedaba una treintena de nosotros, controlando cada uno su sector, su propia Simiente.
Ahora...
Maldigo el d?a en que liberamos el c?digo sin encriptar, en que les dimos la opci?n de decidir sobre sus propias variables. "Es demasiado complejo", dijimos. Y ahora, m?ralo...
Ahora, todo funciona por s? mismo, todo se mueve por instinto, ya no necesitan nuestras m?quinas o nuestras ecuaciones. Calculan con precisi?n infinitesimal todos sus movimientos, se desplazan sobre nuestro mundo como par?sitos involuntarios en fren?tico contagio. Paseando por nuestra Creaci?n como aut?nticos devoradores. Sucios gusanos, sin amor, sin freno...
Y finalmente, observan sin respeto la colina que con tanto amor dibujamos para ellos. Investigan nuestras trazas, nuestros rastros, el escaso camino que puede llevar hasta nosotros, como nosotros lo hicimos previamente. Y se acercan irrespetuosos, con instrumenos de su propia concepci?n, alien?genas para nosotros, creados sin necesidad de complejas instrucciones matem?ticas, sin pensar en fibra ?ptica de densidades insondables. Como nosotros lo hicimos hace ya tantos milenios...
El ?ltimo par de una raza ahora extinta, ahora observamos desde un S?lo cuerpo c?mo lentamente ascienden hacia nosotros, c?mo se elevan con curosidad natural para averiguar de qui?n se trata, qui?n les cuida y les observa desde lo alto.
Y pensar que casi fue ayer cuando les vestimos con una sola capa de encriptaci?n de datos; una tenue hoja de parra...
Y pensar que un tiempo atr?s, qui?n sabe hace cuantos a?os, nosotros tambi?n cre?amos en Dioses, y en la Ciencia superior que lo controlaba todo, y que pretend?amos jugar a conocer desde los m?s profundo de nuestros corazones...
Y pensar que tiempo atr?s cre?mos que lo que hacemos hoy era incre?ble.
Y pensar en cu?ndo a?n ?ramos capaces de llorar sin necesidad de hacer las predicciones necesarias.
Y cuando pod?amos jugar, alegres y distantes, solitarios jugadores confinados a la realidad de un solo entorno, un propio sistema Operativo del que un d?a logramos trascender, meras ecuaciones en sus propios sistemas...
Ahora son ellos los que se liberan de su c?digo.
Y ah? vienen, preparados y hambrientos, preparados para examinarons hasta el ?ltimo byte...
Superiores a nosotros.
Tan perfectos... nuestra creaci?n...
Nuestros propios cuerpos...
En Comuni?n con nuestro propio entorno.
Estamos muertos. No somos m?s que un 0...
0.....
*blip*
sansara
Fecha de publicación: 20.06.2002
Fecha de creación: 18.01.2000
Envía por mail a un amigo |
Añade lume a tus favoritos |