Warning: session_start() [function.session-start]: Cannot send session cookie - headers already sent by (output started at /home/.guffy/sansara/lume.org/old_files/inc/html_headers.inc:29) in /home/.guffy/sansara/lume.org/old_files/textos_relatos.php on line 27

Warning: session_start() [function.session-start]: Cannot send session cache limiter - headers already sent (output started at /home/.guffy/sansara/lume.org/old_files/inc/html_headers.inc:29) in /home/.guffy/sansara/lume.org/old_files/textos_relatos.php on line 27

suspiros de coca

Escrito por: sansara
Lecturas: 561

?Debes probar el sabor de la Muerte? dice ella sonriendo tras el cristal.
?Es como salir de un sue?o con los dientes enteros?
Entonces descubro que realmente estoy so?ando. El mundo es azul, y amarillo (con ribetes rosazulados) y no me apetecen comer donuts. Huele a salitre, a mar embravecido, a sexo (en mis sue?os siempre heuele a sexo) y a mazap?n. Odio el mazap?n.
Miro hacia delante siguiendo el rastro de un ?tomo de Hidr?geno que viaja al viento. Ella sigue sonriendo, est?tica, como un fotograma en una vieja pel?cula de ficci?n, congelada en un solo instante. El ?tomo sigue volando en espirales a su alrededor, y crece y encoge cada vez que pasa por delante de sus ojos, como contento de que sea as?.
Un perro con cabeza de pez ladra a mi lado, aunque el sonido se asemeja m?s a un martillo golpeando en el craneo. Puedo ver la sangre resbalando por mis ojos. Ella sonr?e aun, en la misma postura que antes. Ya no puedo ver el ?tomo de Hidr?geno, aunque puedo sentir que otros muchos me vigilan desde la oscuridad.
No puedo ver una sola sombra. El cielo es un gran fluorescente blanco que ilumina el suelo con una luz tenue y difusa que no produce sombras. Hay migas en el suelo. De Donut. Y no me apetecen donuts.
Una pareja folla al fondo, dentro de un coche. Los amortiguadores oscilan tanto que el gato que se esconde debajo del coche puede tomar el sol entre salto y salto.
El mundo es azul, y amarillo (con ribetes rosazulados). Estoy escribiendo a m?quina con un bol?grafo viejo, y cuando termino la l?nea no encuentro el carro, as? que continuo escribiendo sobre el rollo de papel higi?nico mientras una rata desdentada engulle poco a poco las palabras que escrib? hace escasos segundos. Creo que se le ha atragantado una ?h?. O por lo menos suena a ello.
Ella sigue sonriendo tras el cristal, y aun noto la presencia de los ?tomos de Hidr?geno acechando desde las sombras. Pero no hay sombras. El cielo es un fluorescente de color blanco azulado relleno de peces de colores.
Soy un pez. Ella est? mirando la pecera, sus ojos verdes se clavan en el mar. Me estoy ahogando, porque no puedo respirar en el agua (menos mal que se me ocurri? traer la bombona de ox?geno). Se acerca un viejo con barbas y me pregunta c?mo se va a la calle Luchana. Yo le digo que soy extranjero, que no conozco el mar, y ?l pregunta entonces a una perla que flota al lado m?o, sospechosamente parecida a una de esas bolas de aceite que se usan en la ba?era.
Estoy en la ducha. La estoy tocando. Acaricio sus senos con firmeza, notando la textura de su piel ara?ando las primeras capas de ?tomos de mis manos. Me da grima. La acaricio la vulva, suave y mojada y caliente, y la oigo jadear. La ducha golpea el suelo, y el agua empapa mis ojos.

Oigo voces, y una sirena. Abro lentamente los p?rpados, que pesan como si estuvieran llenos de pesta?as. Oigo las voces de alguien que camina detr?s de m?, y un sonido de pl?stico rasg?ndose que me hace gritar. Oigo un ?pip? electr?nico con cierta frecuencia y la veo a ella golpear en el cristal. Hace fr?o, y ella est? llorando.
Levanto la mano y la contemplo llena de sangre, hehe, y descubro que ya no estoy en la ducha, aunque me estoy frotando la poya con tanta fuerza que no puedo parar. Alguien se est? riendo a mi lado, y atraviesa mi brazo con una jeringuilla. Me parece ver las gotas de un l?quido pardusco manando de mi codo, como si la aguja me hubiera atravesado del todo.

El mundo es verde, con tintes rosados, y llueven gotas de sangre dulzona, y l?grimas. Huele a sexo (qu? raro, nunca huele a sexo en mis sue?os). Alguien folla en un automovil mientras un gato que hay debajo toma el sol. Me duele la cabeza. A mi lado hay un cacharro met?lico que hace ?pip?, y al fondo la linea del horizonte se distorsiona como si fuera una onda de sonido. ?pip? distorsi?n. ?pip? distorsi?n. ?pip? distorsi?n. ?pip? distorsi?n...
Puedo o?r los latidos de mi coraz?n, en golpes de tres y con un solo de guitarra al fondo. Gary Moore o algo de blues que casi desconozco. Al guitarrista se le parte una cuerda y la guitarra grita de dolor. Oigo sus gritos desafinados elevandose en el aire... miro al cielo, y un ojo gigantesco parpadea detr?s de un enorme cristal.

Vuelven las luces psicotr?picas. Ya no hay l?quido pardusco. Aun suena ?pip?, y ahora tambi?n ?nino?. Tengo la mano aferrada a una barra de metal, y la cremallera subida. No recuerdo haberme subido la cremallera. Ya no la veo tras el cristal, que parece una televisi?n por la que desfilan casas y coches distorsionados por el viento. El sol me ciega los ojos. No, es una linterna, alg?n gracioso ya est? enchufandome con el l?ser de los cojones. Grita no s? qu? historias, y alguien vuelve a pincharme. El suelo est? cubierto de sangre.

El ba?o es ocre. Ella se seca el pelo en el lavabo mientras miro con paciencia como se pone las zapatillas. Est?n llenas de sangre, que desaparece instant?neamente al tocar el suelo. Mientras me mira se acaricia un seno, del que mana algo fluorescente. El agua me ciega los ojos. Ella sale del ba?o con un portazo, y suena el tel?fono. Nadie descuelga. Llaman al timbre, tambi?n, y gritan. No dejan de gritar mi nombre cada vez m?s lejos, como granos de arena que ruedan en la orilla de una playa.
Soy el mar, y soy verde. Estoy lleno de algas. Huele a pescado. Un barco me retuerce el espinazo con sus redes de metal, que cada vez aprietan m?s profundo dentro del pecho. No puedo respirar. Estoy tosiendo.

M?s gritos. Un frenazo en seco. Tres o cuatro batas blancas rodean el lugar en el que estoy tumbado. Miro mi pecho, que alguien hurga con un instrumento de metal. Oigo c?mo se parte el hueso, y mi mano sigue acariciando la barra de la cama. No siento la mano izquierda, que debe estar dormida sobre alg?n lugar de la habitaci?n. Ya se despertar?, hehe. Ouch. Un tubo en mi nariz me recuerda que no estoy bebiendo coca cola... ?coca... ?. Una mujer gira una v?lvula. Huelo a anestesia.
El mundo es negro, y mis zapatos son dorados con hebillas grises. La l?nea del centro es una inmensa raya de coca. Qu? bien, hehe, como si me cupiera m?s coca en el cuerpo. Alguien me est? atando los cordones, pero es igual, porque no puedo verle. Al fondo hay una luz estrobosc?pica, un ?pip? y un ?nino? en la lejan?a. El horizonte es plano y azulado. Creo que estoy en una ba?era, cubierto de sangre y venas. Ella grita a mi lado. De su brazo mana agua con gas. Qu? gracia. Yo me ba?o en sangre y ella bebe agua. Esto es surrealista. Estoy so?ando. Hey, hay un armario al fondo, con un espejo de pl?stico del malo enfocando en ?ngulo hacia el portal, en el que entra una t?nica vestida de huesos. Como la muerte pero al rev?s. Suena como unas maracas. O tal vez es algo de pl?stico que se escurre entre mis dedos.

Argh. El pecho me quema como si lo hubieran revuelto con sal y pimienta. Hehe, me han cocinado. No puedo dejar de re?r, y toso sangre. Hay personas a mi lado, y gritan euf?ricamente. Habr?n visto las maracas... Es de noche, las tres de la ma?ana, creo (porque salimos de la discoteca hace una hora), y no la veo por ninguna parte. Estoy en el hospital. ???Estoy en el hospital!!!. Ahora oigo el ruido del coche al fondo, y el volante parti?ndome un par de costillas. Ella sale disparada por el cristal, y cae sobre el cesped. Y se levanta. Me duele la mano izquierda, y la veo apoyada sobre el cap?, separada del resto de mi cuerpo. Estoy lleno de sangre. Dios m?o. El coche huele a gasolina quemada, y oigo un gato reolviendose al morir debajo de las ruedas. Suena como el mism?simo infierno. Grito.

Se?or Michaels, estar?a bien que dejase de gritar. Estar?a bien que dejara de moverse. Estar?a bien que se hubiera muerto en el puto accidente, y que no hubiera atropellado a esa pobre ni?a peque?a, pero no soy quien para opinar sobre esas cosas. Es mi maldito d?a libre, ?sabe?.

Miro a la izquierda y a la derecha, y no hay nadie, nada que me resulte familiar. Desear?a estar muerto. La mujer gira una v?lvula y me mira con recelo. Tengo sue?o.


sansara
Fecha de publicación: 03.03.2002
Fecha de creación: 01.08.1998

enviar información del portal de poesía por mail a un amigoEnvía por mail a un amigo
Añadir el portal de poesía a tus favoritosAñade lume a tus favoritos